22 de junio de 2011

Mini historia III

Se acercó lentamente a ella, viendo como su expresión cambiaba a cada segundo. Cuanto más cerca estaba de ella más le costaba dominar sus sentimientos. Podía ver en sus ojos como le odiaba. Y eso era lo que más dolía. Aún estaba a tiempo de darse media vuelta y desaparecer pero ... eso no era lo pactado. O al menos , no era lo que le habían ordenado. Si alguien se le intentaba impedir continuar con su misión tenía que terminar con él.

- Hola - susurró - No sé que haces aquí aunque puedo imaginarmelo. No pienso tener piedad contigo, así que será mejor que te vayas porque no quiero hacerte daño pero si no me dejas continuar tendré que hacerlo.

Ella lo miró y recordó aquellos días que pasaron juntos. Aquellas horas en las que sin apenas darse cuenta se enamoró de él.

- No puedo. Ambos obedecemos ordenes y el destino ha querido que nos enfrentemos hoy aquí. No es algo que habría imaginado ni tan siquiera elegido. Pero tú tomaste tu decisión hace tiempo, ya no te protejo ni tú a mi. Dame lo que no es tuyo y largate.

- Claire... sabes que no puedes ni quieres atacarme. Así que no me obligues....-

-NO ME DIGAS LO QUE QUIERO O PUEDO HACER. NO TIENES NI IDEA DE LO QUE SOY CAPAZ. LUCAS, APARTATE DE MI CAMINO Y DEVUELVEME LO QUE ME PERTENECE-  su voz sonó en un tono un poco más alto de de lo que habría querido.

- Claro, querida- sonrió con picardía - Aquí lo tienes

Y sin previo aviso, sin darse cuenta de lo que sucedía de repente Claire estaba apoyada en la pared. La mano de Lucas le rozaba la mejilla y su boca se acercaba lenta y peligrosamente hacia sus labios. Cerro los ojos y noto la calidez de un beso que hacia mucho tiempo que no sentía. Calidez, pasión, amor...

2 comentarios:

  1. Jajaja, creo que he pillado la frase, xd.
    Está muy bien, pero es tan breve...

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