16 de julio de 2011

Mini historia IV

Un beso traicionero que les demostró a ambos que aún se amaban. No podían negar las reacciones de sus cuerpos ante el contacto con el otro. Ambos se deseaban pero sabían que eso no era suficiente.
Como pudo ella se aparto de él.

- Déjame, por favor, déjame...- dijo con la voz entrecortada- No deberías...

Él se volvió a acercar a ella y le quito con dulzura un mechón de pelo que le resbalaba por la cara.

- Besarte... ¿Por qué? Es lo que ambos deseamos.

- No... tú... me abandonaste. 

En su cara se dibujo una sonrisa que no entendía muy bien.

- Muy bien Claire si eso es lo que quieres creer. No pienso sacarte de tu error. Ahora , por favor, apartarte. Ni tu quieres hacerme daño ni yo quiero luchar contra ti.

Sus ojos azules se clavaron en los de Claire. Ella se sonrojo y sin saber muy bien por qué cogió su daga que escondía en la espalda y se acerco lentamente a él.

- Lo siento...

Y diciendo esto, le volvió a besar para después clavarle la daga en el corazón. Un golpe certero que acabo con la vida de su amado y a continuación se la clavo a ella misma.
Era de la única forma que podrían estar juntos, juntos para todo al eternidad.

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