27 de diciembre de 2010

Cambios

A partir de ahora voy a cambiar un poco las renovaciones del blog.
Además de poner escritos de mi propia cosechas, hablaré de libros que me han gustado o por el contrario que no lo han hecho, de películas, de series, anuncios... es decir, os comentaré cosas que me gustan y cosas que no.
Así que espero vuestras visitas y por supuesto cualquier comentario será bien recibido.
Un beso y espero que hayáis tenido un buen comienzo de semana o por lo menos mejor que el mío.

26 de diciembre de 2010

26.12.10

Aquí os dejo otro cachito de la historia... espero que os guste. 





Las lágrimas le resbalan por la cara, no podía ver nada, sólo seguía a sus pies que se sabían el camino de vuelta a casa o al menos eso era lo que ella esperaba porque en ese momento no podía pensar en nada, sólo recordar la cara de Marcus. No sabía que hacer, le quedaban varias horas hasta llegar a su destino y si seguía a ese paso iba a caer desmayada en cualquier momento. Vio un árbol que le pareció lo suficientemente confortable como para descansar en él durante cinco minutos y aclarar sus ideas, ya había recorrido lo suficiente como para que Marcus y el chico de los ojos verdes la pudieran alcanzar, ¿cómo había dicho que se llamaba? No sé acordaba, se sentó y apoyando sus brazos en las rodillas reposo la cabeza, durante unos segundos dejo que las lágrimas brotaran por si mismas , sin pensar en nada ni en nadie. 
De repente un recuerdo le vino a la cabeza, la noche que había conocido a Marcus.


Todo comenzo una noche de verano hacia unas cuantas lunas, Marcus patrullaba cerca del arroyo que servía de frontera entre las dos tierras, su pelo moreno algo largo se movió por el viento. Sus ojos azules como el mar miraban atentos a cualquier ruido o sombra que pudiera distinguir en el silencio sepulcral de la noche.
Marcus era un chico alto, fuerte y valiente. Era el lider de su tribu, la cual había sido atacada varias veces por los magos, estos se creían superiores a los humanos sólo por hecho de tener magia y si no seguías sus normas o te sometías a ellas , eras un rebelde al que tenían que extinguir, como la llama de un fuego cuando le echas agua encima para apagarlo.


Lea era una maga que estaba cansada de la dicturada que existía en su castillo. Había salido a dar una vuelta a despejarse, le encantaba el misterio y desde pequeña a ella y a todas sus amigas les habían prohibido ir a la zona del arroyo. La frontera entre las dos especies, magos y humanos.Tenía ganas de investigar, de saber por qué eran tan peligrosos ya que a ella no se lo parecían y estaba convencida de que no les habían contado toda la verdad.


Así fue como lo vio por primera vez, en la otra orilla, con una espada en la espalda. Mirando con agresividad hacia donde ella se escondía, su mirada osada y valiente le produjeron una extraña sensación en su interior, algo que nunca había sentido por nadie.


Salió de su escondite y se puso a la vista del chico. Era algo mayor que ella, unos dos años. Seguro que si su padre se enterase de lo que estaba haciendo le daría un ataque.
El chico se sobresalto al verla, cogió su arma aunque con miedo pues sabía que contra la magia no habría nada que hacer. La miró detenidamente durante unos segundos, se fijo en su largo cabello castaño y ondulado. 


- Será mejor que te vayas, no quiero hacerte daño... tan sólo eres una niña- dijo- sólo vigilo la parte de mi territorio para evitar vuestras ofensas. Vete.


Lea se quedo callada durante unos instantes.


- Ni yo tampoco, mi nombre es Lea. Quiero hablar contigo, nada más.


- Lea, no creo que sea lo mejor. Tú y yo pertenecemos a mundos diferentes. No veo odio en tu mirada ni tampoco la prepotencia que algunos de los tuyos tienen pero no quiero tener nada con ninguno de los vuestros. 


- Lo siento, pero creo que me estás juzgando sin conocerme y eso no te hace diferente a ellos. Os juzgan sin saber nada, ni como vivis ni como sois. Yo quiero saberlo todo antes de aventurarme en algo que no sé si me convence mucho, podrías ayudarme si quisieras.


Marcus escucho un ruido a sus espaldas, era el cambio de turno.


- Mi nombre es Marcus. Ven mañana cuando haya anochecido.. ahora vete antes de que alguien te vea.

Cuando

Cuando tan sólo esperaba que llegará otro día pensando que con eso me valdría y que probablemente, otra vez, sólo tu sonrisa tendría. Soñaba y sentía que esos sueños nunca se cumplirían entonces comprendía que con la ilusión tenía alegría en mi corazón.
Y ahora que has decidido mirarme, pienso en ese mañana en el que mis sueños se hagan realidad, donde estés tú y mi corazón.
















Escrito en el 2007, espero que os guste.

25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Hola!!!
Esta entrada será algo diferente a las demás, os quería desear unas felices fiestas.
Espero que paséis unos días estupendos con vuestra gente.
Que no halléis tristeza en vuestra corazón y que todos vuestros sueños se cumplan.
Un beso y un abrazo muy fuerte.

Feliz Navidad

23 de diciembre de 2010

23.12.10

Continuo con la historia que empecé el otro día, espero que os guste ^^







Debieron pasar varias horas hasta que se despertó, estaba algo aturdida. No se acordaba  donde se encontraba y tenía frío. Miro al cielo y vio unas nubes negras que no lo presegiaban nada bueno.
Se incorporo y busco en su bolsa algo de comer, su estomago pedia alimento.
Mientras se comía un trozo de queso y algo de pan rancio vislumbro una silueta, un chico se le estaba acercando. Era alto, moreno y con unos ojos verdes que la miraban curiosos.


-¿Quién eres tú?- preguntó- Y lo más importante, ¿qué haces en nuestras tierras?


- Estoy buscando a alguien. Tal vez puedas ayudarme-


- Lo dudo, eres una extranjera para mi. Ahora mismo tendría que detenerte y llevarte prisionera pero...


- Vale ya Phil...- dijo una voz que le resultaba conocida.


Miro al nuevo chico que había hablado, y sí, era él. Estaba vivo, no se lo podía creer, iba a levantarse y abrazarle cuando de repente Marcus se volvió hacia ella con un rostro muy serio, se le veía enfadado.


- Y tú, será mejor que te vayas antes de que sufras las consecuencias de mi tribu. No queremos a gente del castillo por aqui... No eres de las nuestras y nunca lo serás- respiró profundamente como pensando si decía o no lo que tenía en mente, sabía perfectamente lo que ello conllevaría -Dices que buscas a alguien, lo más seguro que los tuyos lo hayan matado por no pensar como ellos. - La miró por un segundo pensando en el dolor que le estaba causando, pero era necesario si quería protegerla- Olvidate y vive tu vida.


Sus palabras le dolieron en lo más profundo de su alma. No estaba muerto, allí estaba Marcus pero su indiferencia y su odio era un perdida peor. Había roto su corazón y aunque no entendía nada sabía que no era bien recibida. Así que se levanto con lágrimas en los ojos y sin decir nada echo a correr hacia su casa, de donde nunca tendría que haber salido.

22 de diciembre de 2010

21.12.10

Todo puede cambiar en cuestión de segundos, eso era lo que se repetía en su cabeza una y otra vez mientras seguía caminando por el bosque en busca de aquel claro que nunca se vislumbraba ante sus ojos.
Un paso más y estarás más cerca de la meta, de él, de tu destino.
Así era como pasaba las horas mientras sin saber como conseguía seguir andando hacia el último sitio que lo había visto con vida, un repentino dolor se introdujo en su alma, y se había muerto de verdad y no eran sólo rumores. Aunque algo en ella le decía que eso era imposible. Eran dos almas gemelas unidas por un destino caprichoso que no les dejaba vivir como ellos anhelaban, pero no estaba muerto.
Un grito le llego desde algún punto del bosque, tembló de miedo, y espero a ver si se repetía pero un silencio impropio de un lugar lleno de vida se había apoderado del ambiente.
Miro a la izquierda y a la derecha, no había nadie.
Sólo la soledad, el único acompañante que había tenido desde que empezó la marcha.
Así comenzó a andar otra vez por el mismo sendero con temor a encontrarse con algo o lo que era peor con alguien, que quisiera hacerle daño.
Sin darse cuenta y justo cunado el sol empezaba a brillar en el cielo llego al claro.
No había absolutamente nadie nisiquiera restos de que hubiera acampado alguien en los últimos días. Cansada de ese largo caminar y con la moral destrozada se tumbo en el suelo y cerró los ojos.
Tenía que pensar cual sería su siguiente paso.
Y así fue como se quedo dormida, en un lugar tranquilo pero peligroso.
Expuesta a cualquier ataque.

20 de diciembre de 2010

Pasado

No puedes vivir del pasado, es lo que me repito una y otra vez.
Lo que fue ya no es, lo que paso ya no volverá a pasar. 
Lo que se quedo en el camino no se recuperará.
Hay que seguir adelante viviendo el presente y olvidando todo aquello que ya no está.