23 de agosto de 2010

22.08.10

sTodo lo que había sentido hasta ahora se iba como la espuma de una ola.
No tenía ya nada sentido, absolutamente nada, y la esperanza que era lo único que me quedaba se había marchado también.
No entendía muy bien cómo tan sólo unos días antes había podido creer que la lucha merecía la pena.
Ahora sólo quedaba un futuro nada claro.
Pensaba en esos últimos días y si merecía la pena o era mejor dejar que el tiempo y el destino labraran el camino.
Olvidando cualquier tipo de sentimiento que tenia. Olvidandolo todo.

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